¿Qué fue de… los ordenadores MSX?

Traducción al castellano de un artículo original en inglés de John Charles Dvorak publicado en su blog y recientemente fallecido el pasado 20 de julio.

Hasta el momento de leer este artículo, gracias a un tuit de bitsofbas, no conocía a esta persona. Según he podido leer, fue columnista en revistas y locutor de radio bastante prolífico y el artículo que nos ocupa ahora es su visión de cómo fue la poco exitosa aventura norteamericana del estándar MSX.


No mucha gente recordará la breve era de la iniciativa «MSX», que estaba destinada a conquistar ese mundo intermedio —entonces inexistente— donde la electrónica de consumo se encontraba con los ordenadores personales. Se creía que ahí surgiría el gran nicho de beneficios. Lo que surgió, en cambio, fue el risible MSX. Fue uno de los mayores fracasos de Microsoft.

En la segunda mitad de 1982, Microsoft, trabajando con ASCII Corp. de Japón, desarrolló un nuevo estándar de hardware y software, MSX o Microsoft Extended que usaría «tecnología probada» para producir un ordenador doméstico barato de 8 bits. Aunque Commodore, Atari, Mattel, Coleco y muchos otros ya estaban en el mercado estadounidense vendiendo ordenadores domésticos baratos, Microsoft, tomando ejemplo del “PC estandarizado” de IBM, vio en la necesidad de estándares una oportunidad para barrer a la competencia.

Con su socio y distribuidor japonés, ASCII Corp., Microsoft convenció a algunos de los mayores fabricantes japoneses de electrónica de consumo y ordenadores para licenciar la tecnología y construir máquinas MSX. Los nombres eran grandes y también «sospechosos habituales»: Sony, Toshiba, Pioneer, Hitachi y Yamaha, entre otros.

El cofundador de ASCII, Kazuhiko «Kaye» Nishi, fue la fuerza impulsora detrás de la aceptación del estándar MSX en Japón. Nishi había sido un firme defensor de Microsoft desde finales de los 70. Fue ASCII quien finalmente vendió máquinas MSX de Yamaha a la Unión Soviética e incluso desarrolló su propia versión de 16 bits y 28 MHz del chip Z-80, llamada R800, para usarse en la versión de 16 bits del sistema MSX. El diseño del chip fue finalmente licenciado a Zilog, los creadores del Z-80.

A Nishi también se le atribuye quizá la invención del ordenador portátil.

En 1983, sin embargo, todo parecía prometedor para MSX. Tras el anuncio oficial de Microsoft en Japón en junio de 1983, se presentaron media docena de ordenadores MSX en la feria Japan Data Show en octubre. Con precios entre 200 y 400 dólares, sin incluir monitor, a mediados de 1984 se habían vendido más de 265.000 unidades de alrededor de una docena de fabricantes. El estándar MSX también mostraba signos de éxito en Europa, donde Philips era su principal valedor. En Inglaterra incluso se lanzó una revista específica de MSX para aprovechar el boom previsto. Aun así, la recepción en EE.UU. fue insignificante.

El estándar MSX se construyó alrededor del CPU Zilog Z80A de 8 bits a 4 MHz, e incluía otros componentes populares y baratos como el chip de vídeo Texas Instruments TMS9918A y el chip de sonido programable General Instruments AY‑3‑8910. Las configuraciones estándar incluían 16K, 32K o 64K de RAM, BASIC y BIOS en 32K de ROM, y 16K de RAM de vídeo. Y su versión de BASIC, MSX BASIC, era excelente: ofreciendo acceso sencillo a las capacidades de sonido y vídeo del ordenador.

Para un ordenador de gama baja, el estándar MSX era sorprendentemente eficiente. Su rendimiento estaba a la altura del Apple IIc y del IBM PCjr. De hecho, IBM supuestamente estaba estudiando detenidamente al estándar MSX cuando se estaba presentando a los fabricantes estadounidenses.

Desafortunadamente, MSX no era un sistema basado en disco. Hasta que se introdujo MSX‑DOS en 1984, los ordenadores MSX solo usaban interfaces de casete y cartucho para cargar programas. El mercado estadounidense ya había mostrado una clara preferencia por máquinas basadas en disco. Esta idea MSX era un retroceso a 1977.

Ese tropiezo, combinado con una sacudida en el mercado estadounidense de ordenadores domésticos, hizo que los fabricantes japoneses adoptaran una actitud de esperar-y-ver durante gran parte de 1984. Aunque Microsoft organizó una presentación exclusiva para desarrolladores en la feria Consumer Electronic Show (CES) de junio de 1984, los principales fabricantes japoneses no presentaron sus productos en EE.UU. hasta la feria de enero de 1985. Para entonces ya era demasiado tarde.

En el CES de 1984, Atari presentó su nueva línea ST y Commodore presentó su modelo 128. El ST y el 128 tenían precios en el tramo alto del mercado MSX, lo que significaba que, para competir en EE.UU., el precio de los ordenadores MSX tendría que reducirse drásticamente. Y la llamada hacia la informática de 16 y 32 bits hizo que el consumidor fuera consciente de que los 8 bits estaban muertos. Con buen criterio, ningún fabricante estadounidense pudo ser persuadido para fabricar un ordenador MSX. Además, el temor a competir con los japoneses en un mercado de productos básicos en el que los márgenes de beneficio se reducían rápidamente también supuso un importante factor disuasorio. Al no contar con el compromiso de los principales fabricantes estadounidenses, ninguna de las empresas de software estaba dispuesta a comprometerse tampoco.

Con el objetivo de ofrecer un producto de gama más alta y pasar a los 16 bits, se desarrollaron finalmente las versiones MSX II (1985) y MSX II-Turbo [aquí se refiere al MSX2+] (1988) del estándar. En 1985, Panasonic anunció que desarrollaría un ordenador empresarial de gama alta basado en el estándar MSX II. Toshiba, por su parte, reveló que tenía previsto lanzar un ordenador con un único chip Z-80/MSX. Estos anuncios tuvieron una tibia acogida. Para cuando se lanzó el estándar de los equipos «turbo», prácticamente todos los fabricantes de equipos MSX habían dejado de desarrollar nuevos modelos.

Poco después del fiasco del MSX, Microsoft y ASCII Corp. se separaron debido a un desacuerdo sobre la dirección que debían tomar los futuros desarrollos en Japón. Microsoft puso fin al acuerdo de distribución exclusiva que tenía con ASCII y abrió una filial japonesa.

En febrero de 1990, uno de los últimos defensores del MSX, Sony Corporation, renunció a seguir apoyando el MSX y pasó a fabricar ordenadores AX (otro callejón sin salida) y miniportátiles. Solo Panasonic siguió fabricando una máquina MSX-II Turbo [MSXturboR]. Sanyo también permaneció en el consorcio, pero fue en vano.

La historia del MSX —si es que alguna vez se recuerda— podría acabar convirtiéndose en un caso de estudio en la Harvard Business School. Todo este episodio demuestra que popularizar un nuevo estándar no es una tarea trivial.

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