Este número especial de la revista Input MSX se publicó en el verano de 1986 y con él se pretendía hacer más llevadero el calor y las vacaciones en casa sin saber qué hacer. ¿Y qué mejor opción que coger el MSX y ponerse a programar?
Incluye principalmente bastantes listados de MSX-BASIC listos para copiar y ejecutar, pero también hay artículos divulgativos y análisis de software. Atención también al cómic que juraría haber visto en otra parte antes…


A mi me encantaba la Input dedicada al Commodore 64. Este especial de verano era uno para dejarte la vista tecleando.
Ya veo que, cuando se me acaben las otras revistas, en la Input MSX también hay un buen puñado de listados para teclear.
Me acuerdo que, en su día, tuve algún ejemplar de esta revista (que posteriormente pasó a llamarse Input Micros, olvidándose así del estándar) y tecleé algún listado, aunque solían contener errores.
De todas formas, en algún momento pienso ponerme a darle caña también a estos listados.
Lo mejor de esta revista era su formato a todo color y con páginas satinadas.
A mí me gustaba esta revista por el color y por la calidad de las páginas. Y los artículos también me parecían más accesibles para los novatos.
Totalmente de acuerdo con Ryback. Recuerdo el ejemplar en el que la portada era el Desperado y alucinaba con la calidad del papel. Acostumbrado al papel de las Extra o Club, la Input se asemejaba más a una joya satinada que a un mero objeto de consumo.
Saludos a todos.
Elaborábamos los INPUT pensando exclusivamente en los lectores.
Alex Diges, director de INPUT Sinclair, Commodore y MSX.
¡Gracias por comentar, Alex!
En aquella época la rivalidad con MSX-Club era más que palpable. No cabe duda que vuestra revista tenía más calidad de papel y sus contenidos eran muy atractivos para los lectores.
Me gustaría hacerte algunas preguntas y publicarlas aquí, en el Blog. Te escribo un email.
Encantado, espero tu mail.
Muchas gracias a ti.
La de horas de diversión pura que me dió este ejemplar especial de verano del 86. Tecleé todos los programas, casi todos tenían alguna errata, y eso era lo más divertido de todo, buscar el «bug» y arreglarlo.
En el «Suerte, Bruce» habían un par de coordenadas DRAW con algún número bailado que provocando el típico desbordamiento del PAINT, había que ir arrinconándolo hasta dar con él y cerrar el dibujo.
Recientemente tecleé con el peque el de las banderas, y de vez en cuando me dice que echemos una partida, la verdad es que es super-entrañable.
Un auténtico regalo en la época para los amantes de los microordenadores, seguro que los amigos con Spectrum, Commodore o Amstrad disfrutaban este tipo de revistas con listados igualmente.
Muchas gracias por el esfuerzo editorial, la verdad es que en casos como el mío ha quedado más que amortizado.