
Mi colega del retro entebras ha publicado un interesante artículo sobre la saga Ashguine en la revista P³.
Esta revista que aúna periferias, pop y pixels (de ahí su nombre) se estrena con un número 0 que llega cargado de contenido de calidad gracias al propio entebras como a las colaboraciones que aportan su amplio conocimiento en lo que concierne a la arqueología de la nostalgia más pura, para brindar al lector un mejor conocimiento de lo menos conocido de los temas que nos apasionan.
Pero un buen contenido no queda bien si no tiene una calidad visual atractiva al lector. Y P³ lo consigue a través de muchas imágenes; en algunos casos incluso a página completa y con unas píldoras de información que se agradecen para contextualizar la imagen.
Como curiosidad, en las páginas de P³ el lector podrá encontrar diferentes códigos QR con los que puede acceder a contenido extra para ampliar la información que se ofrece en el texto. Esta es una estupenda manera de complementar el contenido y satisfacer la curiosidad de los lectores.
Esta revista no tiene una periodicidad definida, de hecho, se denomina a sí misma «aperiódica» y está abierta a la colaboración de los que lo deseen a través de aportaciones económicas con el objetivo de mejorar los contenidos de cara al futuro.
Podéis disfrutar de este número 0 desde el enlace que aparece más abajo.
Dicho esto, es el momento de hablar brevemente del artículo dedicado a Ashguine que ocupa la nada desdeñable extensión de ¡15 páginas!



Ashguine quizá no sea un videojuego o saga de videojuegos demasiada conocida fuera de las fronteras japonesas. Yo mismo apenas he jugado un puñado de horas a los tres títulos que se lanzaron para MSX, pero en Japón la cosa fue diferente y desde Panasonic se pusieron manos a la obra para promocionar sus modelos MSX con un personaje creado específicamente para la ocasión. Y así nació esta especie de lagarto alienígena con armadura y espada quien posteriormente hizo acto de presencia en cómics, anuncios de televisión, series de animación y todo tipo de artículos publicitarios como llaveros, bolígrafos en incluso un juego de mesa. Sin embargo, todo esto pasó completamente desapercibido para la mayoría de nosotros así que merece la pena leer el artículo para comprender y valorar en su justa medida lo que fue Ashguine más allá de los videojuegos.
Enlace relacionado: P³

Mil gracias por compartirlo.
Aunque cada número lleva su tiempo, los contenidos están elaborados con mimo y dedicación.
Disfrútenla 🙂
Se nota la buena mano que le has puesto a este primer número. ¡Sigue así!
Gracias, avanzaremos despacio…¡pero seguros!