Famosos en los videojuegos españoles (VIII) – Zipi y Zape

Si en la anterior entrega de esta serie hablamos sobre Mortadelo y Filemón, uno de los cómics de humor más importantes de nuestro país, los que ocupan esta entrada tampoco le van a la zaga. Hablamos nada más y nada menos que de Zipi y Zape, dos gemelos muy traviesos cuyas aventuras nos han acompañado durante nuestra infancia.

Creados por el dibujante José Escobar en 1948, aparecieron en multitud de revistas y cómics independientes. Fueron muy conocidos entre los más jóvenes por sus divertidas y rocambolescas historias. Y estoy seguro que más de uno de nosotros se sintió identificado con sus travesuras. Nuestra infancia fue una época en la que devorábamos todos los cómics que caían en nuestras manos y Zipi y Zape era una de nuestras lecturas preferidas.

Debido a su popularidad y al auge de los videojuegos, no es de extrañar que a alguna mente pensante del software español (en este caso a Dro Soft) se le ocurriera inmortalizarel cómic en un videojuego. Y género escogido fue quizá el más extraño y aburrido: aventura de texto. Mira que habían géneros en los que poder dar rienda suelta a las alocadas aventuras de Zipi y Zape (una especie de videoaventura tipo Jack The Nipper, por ejemplo). Pues no, en contra de toda lógica en Dro Soft debieron pensar que una aventura de texto era la mejor manera de exportar la personalidad de estos entrañables personajes. Pues se equivocaron, y mucho.

Con este Zipi y Zape pasó lo que en infinidad de casos en aquella época: las compañías estafaban a jóvenes incautos que compraban un juego muchas veces atraídos por título de la portada y otras por los comentarios de las revistas de la época (parciales en su mayoría).

Aunque las aventuras de texto no es mi género preferido sí que reconozco haber disfrutado con juegos como La Diosa de Cozumel o Jabato. Sin embargo cuando me enfrenté por primera vez hace un par de años a esta «cosa» llamada Zipi Zape casi vomito. El principal fallo del juego es lo poco flexible que es el intérprete usado para reconocer las palabras introducidas por el jugador (más conocido como parser). Hay que dar con la palabra exacta para hacernos entender por el programa. En caso contrario no recibiremos más que mensajes de burla. Esta circunstancia es un error de base y echa por tierra las ganas de disfrutar de la aventura planteada. De hecho no creo que nadie pueda aguantar más de 5 muntos frente al monitor. Sentiremos que hemos estado perdiendo el tiempo de la manera más tonta.

Dicho esto no merece la pena hablar más del juego. Resumo diciendo que los gráficos son muy pobres y que incluso la versión para ZX Spectrum es superior en este aspecto a la de MSX. Se nota con el «cariño» que la programaron, ¿verdad? El juego está escrito íntegramente en MSX-BASIC usando los caracteres por defecto, ni siquiera se molestaron en redefinirlos. El juego carece por completo de sonido y visto lo visto mejor que sea así.

En resumen, de un cómic divertido y lleno de aventuras se sacaron de la manga un juego muy deficiente en todos los aspectos que no merece la pena probar. Hay cosas más interesantes en las que emplear el tiempo.

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