25 Años de Spectrum- Compañías: Opera Soft

Artículo originalmente publicado en El Blog de Manu el 22 de enero de 2007. Reproducido con permiso de su autor.

Orígenes

A diferencia de otras compañías como Dinamic, el nacimiento de Opera no se produjo al juntarse unos aficionados al mundo de los videojuegos, sino que se formó a partir de ex-miembros de Indescomp, que se unieron para formar una empresa de software independiente. Todos tenían una gran experiencia a sus espaldas, y de hecho había auténticos genios como Paco Suárez. Esta es una foto de los integrantes de Opera en sus inicios:

Miembros de Opera Soft.

(De izquierda a derecha) De pie: Gonzalo Suárez, Carlos Díaz, J. R. Fernández Maqueira, J. A. Morales, Paco Súarez, Ernesto Fernandez y Abel Ruíz. Sentados: Pedro Ruiz y Arturo Fernández

Para programar los videojuegos, utilizaban el sistema PMDS de Philips, con un entorno multiusuario que les permitía emular cualquier ordenador de la época y que facilitaba el trabajo a la hora de realizar las diferentes versiones. A cambio de tener un entorno tan avanzado para desarrollar, la misma Philips les encargó un sistema operativo gráfico para MSX 2 al que llamaron EGOS, de aspecto similar al GEM de Atari ST.

EGOS

Sus juegos

La producción de Opera Soft no es nada desdeñable, aunque no es equiparable en cantidad a la de otras compañías como Dinamic. Eso sí, en su mayoría sus juegos resultaron ser unos auténticos éxitos desde el principio:

Livinstone Supongo

En su primer juego, «Livingstone Supongo« -lanzado en 1986-, intentan representar las peripecias que tuvo pasar Sir Henry Morton Stanley en África Central para rescatar al desaparecido David Livingstone. Ayudados de nuestro boomerang, cuchillos, bombas y una pértiga, debemos avanzar por la selva en busca del explorador escocés. Una difícil y genial aventura con numerosos toques de humor, como el sorprendente final»¦ que no desvelaré aquí.

Cosa Nostra

Su siguiente título, «Cosa Nostra« -también lanzado en 1986-, se adentra en el siempre atrayente mundo del hampa. Somos el detective Mike Bronco y, por encargo del alcalde de Chicago, debemos deshacernos de cinco grandes capos y de sus numerosos esbirros. Una tarea nada fácil»¦ pero sí divertida gracias al buen hacer de los chicos de Opera.

Last Mission, The

«The Last Mission« sale al mercado en 1987, y podría considerarse argumentalmente como un precedente de la película «The Matrix«. Las máquinas han superado el hombre y se han apoderado del planeta, y nuestra única esperanza para recuperarlo es el robot OR-CABE-3, que debe robar los planos de defensa del ordenador central de La Tierra. El resultado es un juego bastante divertido y con un gran acabado.

La Abadia del Crimen

Al hablar de «La Abadía del Crimen« -lanzado en 1988- es imposible evitar sacar pecho presumiendo de una de las mejores obras en el software lúdico de nuestro país, así como derramar una lágrima al pensar en el triste destino de su programador –Paco Menéndez-, un auténtico genio que desgraciadamente acabó con su vida en 1999 tirándose al vacío desde su piso de Sevilla. El juego está basado en los hechos relatados en la novela «El Nombre de la Rosa« de Umberto Eco, y debemos desentrañar los extraños sucesos ocurridos en la Abadía. Hay que destacar que es bastante complejo, pero dedicarle un tiempo para aprender a jugar realmente merece la pena.

Goody

«Goody« es el siguiente título lanzado por la compañía madrileña, y esta vez nos pone a los mandos de un ladrón que quiere darse a la buena vida después de dar su último golpe, aunque los sistemas de seguridad del «Gran Banco» y ciertos personajes que nos persiguen no nos van a poner las cosas fáciles. No os puedo dejar de recomendar el remake que se han currado los chicos de Coptron Games«¦ espectacular.

Sol Negro

«Sol Negro« sale al mercado a finales de 1988, y nos muestra una situación similar a la vista en «Lady Halcón«, ya que el musculoso protagonista se transforma en pez cuando Mónica, la heroína de la segunda fase, vuelve a ser humana tras recuperarse de su forma de halcón. Un complicado pero entretenido arcade que se reeditó posteriormente para nuestro querido Spectrum en una edición especial.

Mutan Zone

«Mutan Zone« salió junto a «Sol Negro«, aunque se mantuvo un poco «a la sombra» de éste último. Eso no quita que podamos disfrutar de un sólido arcade en el que debemos salvar a la Tierra de un ataque provocado por los habitantes del planeta Scorpio, después de que sus genes fueran alterados por una Supernova.

Gonzalezz

Con «Gonzzalezz« nos metemos ya en el año 1989, y como el título y la portada sugieren, el protagonista es un simpático mejicano aficionado a la siesta. Debemos ayudarle en dos misiones: la primera consiste en apagar un despertador que no para de sonar y en la segunda debemos llegar hasta una hamaca para echar otro sueñecito.

Ulises

«Ulises« nos transporta a la Grecia clásica, y debemos ponernos a los mandos del mítico héroe para rescatar doce doncellas de las garras de la hechicera Circe. Buenos gráficos y animaciones, y una gran jugabilidad completan este estupendo juego de Opera.

Guillermo Tell

En «Guillermo Tell« debemos defender al protagonista con la ayuda de nuestra Gunstick, para que éste pueda rescatar a su mujer e hijos de una muerte segura a manos de Rudy Von Badek. Un juego bastante entretenido que sólo puede ser disfrutado si tenemos una pistola conectada a nuestro ordenador.

Solo

«Solo« salió al mismo tiempo que el título anterior, y también hace uso de la Gunstick. Esta vez la excusa es devolver la tranquilidad a un barrio como otro cualquiera que ha sido atacado por un extraño personaje de gafas oscuras»¦

Trigger

Dicen que no hay dos sin tres, y no puede ser más cierto cuando vemos «Trigger«, otro juego para pistola en el que debemos dar un «tranquilo» paseo por Crazy Park»¦ siempre que no nos importe la cantidad de asesinos y ladrones que se cruzarán en nuestro camino.

Corsarios

«Corsarios« nos adentra en el mundo de los piratas con un juego de dos cargas. En la primera debemos abrirnos paso a golpes entre numerosos piratas para, ya en la segunda parte, rescatar a una damisela en apuros de un galeón con la ayuda de una espada. Lástima que en Spectrum no esté tan cuidado como Amstrad CPC -ordenador que solía servir como base a Opera para el resto de versiones-, pero aun así es un título entretenido.

Mot

«Mot« es uno de los mayores proyectos de la compañía en 1989, ya que debían realizar un juego que hiciese justicia al cómic de Alfonso Azpiri y Nacho que estaba arrasando en nuestro país. El resultado fue una aventura descomunal, con varias cargas diferenciadas, y una calidad enorme»¦ casi como el monstruoso protagonista.

Livingstone Supongo II

En «Livingstone Supongo II« debíamos llevar al protagonista de vuelta a casa, justo después de lo ocurrido en la primera parte. El desarrollo es similar, pero la presentación es superior, y las situaciones que tendremos que superar son realmente brillantes. Otra auténtica obra maestra de los chicos de Opera.

Angel Nieto Pole 500cc

Con «Angel Nieto Pole 500cc« nos metemos en el año 1990, en el que la compañía inaugura el sello Opera Sport, bajo el cual publicaran algunos juegos deportivos en los meses siguientes. En este caso se trata de un clon del «Hang On« de SEGA, lo que no significa que no tenga calidad, sino todo lo contrario. Un juego muy completo que nos tendrá enganchados durante horas.

Mundial de Fútbol

«Mundial de Fútbol« intenta aprovechar el tirón del mundial Italia «˜90, aunque sale algo tarde debido a que la crisis se empezaba a notar dentro de la compañía. Sin embargo, este simulador del llamado «deporte rey« no tiene mucho que envidiar a otros títulos que salieron por aquel entonces, aunque quizás peca de un scroll de pantalla algo brusco.

Soviet

«Soviet« es un arcade excepcional que tiene un gran defecto: su enorme dificultad. Si conseguimos superar este escollo, podremos disfrutar de un juego que derrocha calidad y que puede darnos buenos momentos con nuestro joystick como aliado.

Sirwood

«Sirwood« demuestra que hacer un juego con cuatro planos de scroll en un ordenador de 8 bits es posible. Un arcade con buenos gráficos y una dificultad ajustada lanzado en la etapa final de la compañía.

Mithos

En «Mithos« se vuelve de nuevo a la Grecia clásica, aunque esta vez el protagonista es un centauro armado con un letal arco. Lástima que bajo una buena presentación se oculte un título injugable, aunque esta vez Opera se limitó a publicar un desarrollo del mediocre grupo de programación Comix.

Golden Basket

«Golden Basket« intenta paliar la falta de simuladores de baloncesto programados en nuestro país, aunque el resultado final no es demasiado destacable. ¿La razón? Mal control y movimientos lentos, algo totalmente imperdonable. Claro, que si tenemos en cuenta que también fue programado por Comix«¦

Poli Diaz

«Poli Díaz« ve la luz a finales de 1990 bajo el sello Opera Sport, con un juego entretenido pero sin demasiadas luces ni florituras. Lástima que, años después, «El Potro de Vallecas« se fuese a pique dejándose llevar por el mundo de las drogas.

Jai Alai

«Jai Alai«, lanzado en 1991, ayudó a popularizar este deporte vasco, con un juego soberbio y perfectamente ejecutado. Una vez que se entienden las normas y se saben ejecutar los golpes no podremos despegarnos de nuestro ordenador. Garantizado.

Rescate en el Golfo

«Rescate en el Golfo« es un divertido arcade, que desgraciadamente pasó con más pena que gloria en una época en la que las consolas empezaban a dar mucha guerra. A destacar la impresionante carátula de Azpiri.

Poogaboo

La despedida de Opera en 8 bits la hacen con «Poogaboo«, y curiosamente es la continuación de uno de los primeros juegos españoles para Spectrum lanzados fuera de nuestras fronteras. Ambos fueron programados por el gran Paco Suárez, y aunque en esta segunda parte se han mejorado todos los aspectos técnicos, carece de la frescura del original. Aún así, se trata de un juego que merece la pena probar.

Valoración Personal

Sin duda, Opera fue otra de las grandes del soft español, y su legado está repleto de joyas, de entre las que destaca con luz propia «La Abadía del Crimen«, uno de los máximos exponentes en el mundo de los videojuegos de todos los tiempos.

Desde su presentación con «Livingstone Supongo«, el anuncio de un título de esta compañía era sinónimo de esperar algo grande, y pocas veces nos ha defraudado en este sentido. Además, su publicidad en las revistas era bastante reconocible y de gran calidad, en la que se solía aprovechar el curioso nombre de la empresa para promocionar los juegos:

Una noche en la Ópera

Opera Soft es, en definitiva, una compañía llena de grandes talentos, que se supo ir en el momento justo, con la cabeza bien alta y presumiendo del trabajo que habían dejado atrás.

Después del Spectrum

Aunque hizo lo posible para meterse en el mercado de los 16 bits, los días de Opera Soft prácticamente acabaron con el ocaso de los 8 bits. En 1992 lanzó dos títulos exclusivos para la nueva generación de ordenadores: «Olympic Games 92« y «La Colmena«.

La Colmena

Este último tenía la peculiaridad de tener ilustraciones de la inconfundible mano de Alfonso Azpiri, aunque el juego en sí no dejaba de ser un simple juego de mesa con toques eróticos.

Esta fue la despedida de una compañía llena de grandes profesionales, algunos de los cuales han seguido adelante en el mundo de los videojuegos. El caso más claro es el de Gonzalo (Gonzo) Suárez, que fundó Pyro Studios en 1996 y ha cosechado grandes éxitos con la saga bélica «Commandos«, y el juego de estrategia «Praetorians«.

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